Maridaje: guía rápida para convertirse en experto

Maridaje: guía rápida para convertirse en experto

Hace 1 mes

El maridaje no solo puede practicarse, sino también aprenderse. Consiste en identificar las características de las cervezas y los alimentos para emparejar.  Puede ser por similitud o por contraste, lo importante es lograr la armonía que potencie cada uno de estos elementos.  Te traemos una guía rápida para comenzar a implementarlo. 

1. Maridaje según sabores

Lo primero a tener en cuenta son los sabores. Existen sabores primarios, que son los relacionados con los sentidos como el olfato, el gusto y la vista; y sabores secundarios, que son aquellos más específicos que complementan a los primarios, como por ejemplo las notas de chocolate, madera, etc.

maridaje por sabor

Los sabores primarios

-Dulce con dulce, permitiendo que otros sabores destaquen. Por ejemplo, helado y una Sweet Stout.

-Ácido con salado, creando sensación de limpieza porque el ácido corta lo salado. Es el caso de una Witbier con embutidos.

-Amargo con dulce, como  IPA y brownie. En este caso, el brownie lo que hace es rebajar las connotaciones amargas de la cerveza y esta otra atenúa el nivel de dulzor.

Los sabores secundarios

Los sabores secundarios son mucho más específicos. En las cervezas pueden ser notas tostadas, café, chocolate, nuez, especias, ahumados y la lista sigue. Poner en común estas características ayuda a la hora de maridar.

Por ejemplo, sabores dulces como la vainilla o el caramelo van bien con una Belgian Strong Pale Ale. Mientras que otros sabores más afrutados como la piña o los cítricos maridan con una IPA.

Sabores que maridan mejor

Existen además sabores particulares que maridan muy bien con la cerveza. Estos son:

-Los ácidos: los escabeches o encurtidos logran un perfecto equilibrio con la cerveza.

-Los picantes: maridan por contraste. Una IPA incrementa el picante.

-Los grasos: la cerveza rebaja la untuosidad de este tipo de platos.

La lista continúa y no hay reglas estrictas. Probar es la mejor forma de lograr la combinación perfecta.

2. Maridaje según la intensidad

maridaje por intensidad

Otro punto a tener en cuenta en los maridajes es que la fuerza de la cerveza coincida con la del plato. Es importante que ninguno de los elementos opaque a los otros.

La intensidad de la cerveza se mide teniendo en cuenta:

-Los niveles de tostado o dulzor
-El nivel de carbonatación
-El nivel de acidez
-El nivel de grado alcohólico
-El nivel de intensidad del amargor

3. Maridaje de acuerdo a las sensaciones

La temperatura, el cuerpo, la acidez de una cerveza pueden llevarnos a percibir sensaciones de suavidad, de frescura, de astringencia.

Por ejemplo, una cerveza como la IPA se usa para contrarrestar la sensación de un pescado graso. En tanto que, una lager Pilsen es perfecta para acompañar mariscos, ya que ayuda a intensificar el sabor marino.

Principios del maridaje

Si bien el principio central del maridaje es potenciar los sabores, podemos hablar de diferentes tipos de maridaje con distintos objetivos como:

-Maridaje por similitud: es el más clásico busca armonía por semejanza de aromas, sensaciones y sabores. Por ejemplo, las cervezas negras van bien con el chocolate  y los dulces.

-Maridaje por contraste: une dos sabores opuestos que se complementan. Se puede buscar generar un nuevo sabor en la combinación o potenciar alguno de los elementos. Puedes combinar una NEIPA con un sabor dulce como el de una tarta o pastel.

-Maridaje regional: asocian cervezas y alimentos de un lugar. Por ejemplo, una Alhambra Lager Singular y un gazpacho.

Estos son los principales puntos a tener en cuenta para realizar un buen maridaje. ¿A qué esperas para ponerlos en práctica?