Cervezas y postres: Más allá del chocolate

Cervezas y postres: Más allá del chocolate

Hace 11 meses

Todavía hoy a muchos puede resultar sorprendente que se proponga maridar cerveza con platos dulces, como generalmente son los postres, un tipo de maridaje que se suele asociar más con vinos dulces y de alta graduación. En España no es una costumbre habitual, pero en países como en Bélgica o Irlanda de larga tradición cervecera, existen incluso postres que incluyen la cerveza entre sus ingredientes, como la tarta de chocolate de cerveza negra.

Con el auge de la oferta de estilos de cerveza en España, cada vez es más frecuente poder asistir a catas de cerveza con maridaje en la que se incluye una cerveza armonizada con el postre donde lo más común suele ser acompañar una cerveza negra con un chocolate o un postre a base de cacao. Las cervezas oscuras suelen aportar aromas a café, chocolate, regaliz y frutos secos tostados, sabores que se pueden encontrar perfectamente en un postre que incluya el chocolate entre sus ingredientes. Pero en realidad, maridar cerveza y postre abre todo un abanico de posibilidades y combinación de sabores tan amplio como nuestra imaginación culinaria alcance.

El chocolate acompañado con una cerveza oscura estilo Porter o Stout suele ser una apuesta segura en la que también encajarían los estilos Dunkel Munich, Schwarzbier o Wee Heavy. Con todos ellos se produce afinidad de sabores y se ‘endulza’ el perfil de estas cervezas dándoles algo más suavidad. Pero también resulta muy interesante ofrecer un maridaje por contraste, por ejemplo combinando el chocolate con cervezas que contengan notas de coco y vainilla típicos de las cervezas envejecidas en barrica o hacerlo con cervezas con intenso sabor a fruta como las cervezas de estilo kriek que  están elaboradas con cerezas o sus homólogas de frambuesa. Estas cervezas por lo general lámbicas o de fermentación espontánea aportan acidez, pero también encontramos cervezas con notas afrutadas que no son lámbicas como las Weissbier, cervezas de trigo con intensos aromas a plátano.

Otra opción interesante es hacer el maridaje a la inversa, utilizando una cerveza con matices de chocolate o café y acompañarla con frutas de cualquier tipo, como cítricos, frutos rojos o plátano.

Decíamos que hay opciones de maridaje con postres más allá del chocolate, por ejemplo las cervezas envejecidas en barrica, con sus típicos toques de coco y vainilla que van perfectas con torrijas y con elaboraciones en las que sean protagonistas el caramelo o el dulce de leche.

Un ingrediente de la cerveza que actualmente está en boca de todos es el lúpulo, especialmente los lúpulos exóticos o también llamados del nuevo mundo, que por lo general son más aromáticos que los clásicos europeos y entre los que se encuentran variedades con notas cítricas o de fruta tropical. Algunas tartas, bizcochos con mermeladas o incluso las macedonias pueden armonizar con variedades de marcado aroma a lúpulo cuyo amargor no sea excesivo, por ejemplo las cada vez más populares NEIPAs.

Como se puede ver, las posibilidades son infinitas y todas ellas ofrecen múltiples sensaciones de sabores y aromas que harán completar un menú de la mejor forma posible.