Cervezas ECO, una nueva mirada

Cervezas ECO, una nueva mirada

Hace 11 meses

La preocupación por la sostenibilidad del planeta es cada vez es mayor entre los ciudadanos de casi cualquier lugar del mundo. Con cierta frecuencia podemos leer artículos en prensa sobre el cambio climático, la reducción de la extensión en los casquetes polares, el número de especies animales y vegetales en peligro de extinción como consecuencia de estos cambios y las posibles soluciones a corto y largo plazo.

Del mismo modo hay un creciente interés por la elaboración e ingredientes de los alimentos que tomamos. Como consecuencia de ello, muchas personas optan por adquirir aquellos productos que sean más responsables con el medio ambiente y que eviten en su fabricación sustancias o procesos que pudieran ser perjudiciales para la naturaleza.

En este panorama los productos con certificación ecológica se abren un hueco paso a paso en el lineal de nuestros supermercados y tiendas de alimentación: frutas, hortalizas, pescados, carnes, huevos … y por supuesto también cervezas.

Como ya sabemos, las cervezas en general se elaboran a partir de ingredientes naturales como el agua, los cereales, el lúpulo y diferentes tipos de levaduras. En el caso de las cervezas ecológicas los ingredientes son los mismos pero la diferencia es que cada uno de ellos tiene su propio certificado ecológico. Así las maltas y los lúpulos empleados proceden de cultivos sostenibles en los que no se ha utilizado ningún producto fitosanitario, como pesticidas, plaguicidas, fungicidas…. Estas cervezas están señaladas con un sello ecológico de la Unión Europea y sus cerveceras productoras están controladas mediante inspecciones en el lugar de producción.

Una de las dificultades para la elaboración y comercialización de las cervezas ecológicas es sin duda el elevado coste de las materias primas empleadas lo que repercute en el precio del producto final. Las maltas de cereal de cultivo ecológico pueden alcanzar hasta el doble de precio que las convencionales y el lúpulo ecológico puede hasta triplicar su precio, además de ser mucho más escaso.

Si bien el proceso de elaboración de las cervezas ecológicas no difiere del de las convencionales, en cuanto a las diferencias en el perfil sensorial de unas y otras existe una cierta controversia; mientras hay quien asegura que las ecológicas son más intensas y aromáticas, que el sabor de la malta es más limpio y que son más equilibradas y nutritivas, otros aseguran que son exactamente iguales en sabor y aroma que sus homólogas convencionales del mismo estilo.

En cualquier caso el punto diferencial de estas cervezas es el enfoque productivo que hay detrás de ellas, muy en línea con el respeto por los métodos de cultivo tradicionales, la biodiversidad y la conservación de los recursos naturales. Cada vez más consumidores comparten esta filosofía y demandan productos ecológicos.

La primera cerveza ecológica que apareció en el mercado español fue San Miguel ECO. Sus ingredientes provienen al 100% de cultivos ecológicos y por ello cuenta con el sello que la certifica como tal. Se trata de una cerveza dorada y brillante, con fragancia suave de cereal y un fondo que combina recuerdos sutiles afrutados de plátano y manzana con fondo de lúpulo floral. Su grado alcohólico es moderado (4,2 ABV) y resulta adecuada para las ocasiones de consumo más habituales y por supuesto para acompañar recetas elaboradas con alimentos que tengan este mismo sello.